REPASANDO SIN GRAN ESFUERZO.

Hay un juego tipo test que os lo permite: solo tenéis que pulsar en los iconos, como siempre, y elegir lo que os convenga. Abarca todos los niveles de enseñanza no universitaria y, salvo la pequeñez de la interfaz que tendréis que maximizar enseguida, es agradable, se ve bien y de vez en cuando refrescará ciertos conocimientos «dormidos». Feliz fin de verano.

https://www.testeando.es/2-Bachillerato-Lengua-29

Este es el enlace para 2º de Bachillerato, pero la página de inicio es esta:

https://www.testeando.es/

Nos vemos más a menudo pronto.

REBELDES.

Sí, ese es el título de la conocidísima novela de Susan Hinton.

Estamos en los años sesenta y la novela narra el proceso de enfrentamiento entre distintas tribus urbanas de un pequeño pueblo estadounidense. Grupos de adolescentes pandilleros unidos entre sí por las formas y, a veces, los fondos, jerga barriobajera y el deseo, no estoy segura nunca de ello, de buscar un lugar en el mundo cuando el mundo, muy pequeño a cierta edad, no nos ayuda a encontrarlo.

Susan Hinton tiene una edad, nació en Oklahoma en 1950, y parece que su producción ha encontrado muchas veces un lugar cómodo en las pantallas de cine y entre los jóvenes. De hecho, podéis ver la película basada en esta novela.

Su título es «Rebeldes», 1983, y aparecen un montón de estrellas de cine que en aquella época eran jovencitos: Patrick Swayze, Diane Lane, Tom Cruise, Rob Lowe o Matt Dillon. 

El libro os lo ofrezco a continuación.

LECTURAS GRATUITAS.

Espero que algunas de ellas os sorprendan, os enganchen y os sean de utilidad, todo junto o por separado. Llegados a este punto, me da igual.

NARRADORES ESPAÑOLES ACTUALES: LUISA CASTRO.

Os recuerdo que en este mismo blog hemos visto reseñas de alguno de los escritores españoles más recientes,  Agustín Alonso, Juan Pedro Aparicio, Miguel Aranguren, Bernardo Atxaga, Andrés Barba, Gonzalo Calcedo, Francisco Casavella y Antón Castro, espero no olvidarme de ninguno.

Sigo con esta corta reseña de Luisa Castro.

Nacida en Foz, Lugo, es una reconocida articulista, narradora y poeta que también ha desempeñado cargos administrativos, siendo directora del Instituto Cervantes  en un par de ciudades europeas.

De entre las novelas, El secreto de la lejía y La segunda mujer, sobre las relaciones tópicas entre un hombre maduro que desea vivir y la juventud exultante de una joven, el libro de poemas Amor mi señor y sus artículos  en el periódico La voz de Galicia. Lo más reciente de su producción es, quizá, la reedición de un libro de poemas muy elogiado en su momento, Baleas e baleas.

Retrato de Luisa Castro

MALDITOS «PORQUESES».

En español, la unión de la preposición POR y la partícula QUE tiene cuatro posibles formas de escribirse:

  1. POR QUÉ. En interrogaciones o exclamaciones. Equivale a POR QUÉ RAZÓN.
  2. PORQUE. En la respuesta a esa interrogación y es, entonces, una conjunción causal. Por qué no viniste a la reunión. Porque estaba enfermo.
  3. PORQUÉ. Es un sustantivo y como tal va precedido de artículos o de cualquier determinante. Desconozco el porqué de su mal humor.
  4. POR QUE. Es equivalente a POR LO QUE, POR LOS CUALES, POR EL CUAL… Esa es la puerta por que salió o esa es la puerta por la que salió. Este es el medio por que ha venido o por el que ha venido.

ADVERTENCIA. Atención a las tildes.

10 ideas de Volver A Empezar! | pensamientos, frases, citas frases

RESUMEN PRÁCTICO: DIFERENCIAR LO LINGÜÍSTICO Y LO ESTILÍSTICO EN UN COMENTARIO.

LINGÜÍSTICO:

  1. Frecuencia de las partes del discurso o, dicho de otro modo: abundancia de adjetivos, nombres, pronombres, formas de cortesía, demostrativos, verbos en distintos modos.
  2. Sintaxis: abundancia de oraciones simples o de oraciones complejas o cambios de uso dependiendo del párrafo.
  3. Semántica: uso de elementos denotativos o connotativos. Hiperónimos, hipónimos, oposiciones léxicas, polisemia, etc.
  4. Pragmática: función del lenguaje predominante en relación con la situación comunicativa. Tenéis archivos y post en este blog para aburriros. Buscadlos y poned atención a los malditos marcadores del texto.

ESTILÍSTICO:

  1. Usos de niveles de habla: diminutivos, sufijos, repetición de sinónimos o de cualquier tipo de palabras relacionadas.
  2. Perífrasis o asíndeton.
  3. Aliteraciones y abuso de la sinonimia.
  4. Todas las figuras, imágenes o tropos que conocéis y que, normalmente, se basan en la sustitución: metáforas, símiles, eufemismos, sinécdoques, metonimias, antonomasia, alegoría, paradoja, antítesis, personificaciones, propopopeya, litotes, hipérbole, etc.

Yo, en vuestro caso, tendría muy claro qué tipo de texto estoy analizando y trataría de que todo lo que comentase estuviera de acuerdo con la tipología textual en que lo he clasificado.

Por ejemplo: un texto instructivo, como las recetas de cocina, en el que abunden los verbos de acción, los adverbios de lugar y las aliteraciones, además de oraciones compuestas, me dice que o esa no es la tipología del texto o no tengo ni idea de analizar las características del mismo.

Tenéis también el el blog cantidad de esquemas sobre tipología y características textuales. Usadlas. Y ánimo.

Selectividad 2021: fechas, horarios, notas de corte y contenido de exámenes  EBAU 🏕️☀️

EVAU, ACCESO A LA UNIVERSIDAD. EJEMPLO RESUELTO: COMENTARIO Y EXPOSICIÓN.

Lo que os ofrezco ahora es un comentario de textos sobre un fragmento de Cinco horas con Mario, solucionado. El problema es que los elementos que constituyen el comentario no se adecuan a la estructura actual de vuestra prueba, sin embargo, se puede aprovechar.

Cuando os preguntan por características lingüísticas y estilísticas del fragmento, no pretenden que las agotéis, sino que seáis capaces de señalar y comentar de manera precisa las fundamentales.

El texto que os propongo es literario, dentro de él, narrativo, por tanto, sus características deben de ser predominantemente retóricas o literarias. Todas las que aparecen en el apartado de «aspectos formales» pertenecerían a una visión del estilo y no puramente lingüística.

Los comentarios sobre sintaxis sí son lingüísticos y podéis aprovecharlos.

La estructura os sirve para resumir el contenido y, con habilidad, enunciar luego el tema, mucho más breve y general.

En la segunda parte, tenéis un ejemplo de exposición de dos temas de Literatura, breves y precisos.

En el otro archivo os ofrezco una exposición de elaboración propia sobre la novela de la Generación del 98.

Os recuerdo que tenéis medido el tiempo y la longitud de vuestras respuestas: supongo que vuestros profesores os habrán dado pautas para responderlas de la mejor manera. Espero que seáis capaces de utilizar de estos dos archivos aquello que os pueda ser útil.

Podéis, en todo, preguntarme: suelo responder, aunque no siempre hago públicas las respuestas. Mucha suerte.

ARGUMENTACIÓN Y REFUTACIÓN.

Ambas, una detrás de otra, publicadas en los medios de comunicación. La primera, de la pluma de la escritora Rosa Montero, causó un tremendo revuelo, a partir del cual la escritora se vio obligada a dar explicaciones. Las refutaciones, argumentaciones que invalidan otras, fueron muy numerosas y entre ellas, la de Alfonso López Borgoñoz. Poned atención porque para facilitaros el seguimiento de argumentos y contraargumentos, he escrito en cursiva los elementos fundamentales de cada uno de ellos. López Borgoñoz añade una crítica, argumentada también, a la falta de seriedad de El País, que permite que se publiquen artículos con informaciones falsas y no documentadas. Y acaba quedando a disposición de todos. Una muy buena estructura argumentativa, seria, correcta y formal.


ARGUMENTACIÓN DE ROSA MONTERO EN DEFENSA DE LA HOMEOPATÍA.

Las multinacionales llevan décadas bombardeándonos con sesgados estudios que nos vuelven tarumbas sobre lo que debemos comer y lo que no.

EN LOS AÑOS CINCUENTA y sesenta del pasado siglo, el ingeniero agrónomo estadounidense Norman Borlaug inició lo que luego se denominaría la Revolución Verde creando semillas transgénicas de arroz, maíz, trigo y centeno que multiplicaban el resultado de la cosecha. Gracias a esas semillas, entre 1940 y 1984 la producción de grano mundial aumentó en un 250%, salvando de la muerte por hambruna a millones de personas, un logro sin duda colosal. Lo malo es que el trigo y el centeno que comemos hoy vienen de ahí, y al parecer nuestro cuerpo no termina de reconocer el gluten de esos cereales, creando cada día más casos de intolerancia. El problema, pues, no sería el gluten, sino ese nuevo gluten al que no estamos habituados; no hay inconveniente en comer espelta o kamut, por ejemplo, trigos ancestrales cuyas semillas no han sido modificadas y que digerimos sin dificultad. Y tampoco a todo el mundo le sientan mal el trigo y centeno; supongo que depende de la edad, de la cantidad que ingieras, de tu susceptibilidad y, sobre todo, de cruzar esa intolerancia con otros problemas. Yo, que tengo cuatro tornillos en la columna vertebral, dejé de tomar trigo y centeno hace algunos meses y la espalda ha mejorado radicalmente. Mi traumatólogo, jefe de servicio de uno de los más importantes hospitales de Madrid y una eminencia, me dijo: “No existe ni un solo estudio científico que lo documente, pero parece que lo del gluten funciona en los casos de inflamación crónica. No sabemos por qué”.

Son campañas muy sucias porque se presentan como inocentes resultados de la investigación pura, cuando no son más que publicidad encubierta.

Cuento todo esto para indicar no sólo nuestra inmensa ignorancia sobre casi todo, sino además la terrible dependencia de nuestro conocimiento de unos estudios supuestamente científicos que están orientados hacia el beneficio de las grandes empresas. Estoy segura de que no hay estudios sobre el gluten transgénico porque no le interesan a nadie. Somos compradores cautivos de las multinacionales, que llevan décadas bombardeándonos con sesgados estudios que nos vuelven tarumbas sobre lo que debemos comer y hacer o lo que no. Son campañas muy sucias porque se presentan como inocentes resultados de la investigación pura, cuando no son más que publicidad encubierta. Las más repugnantes, porque abusan de la necesidad de la gente, son las promovidas por la industria farmacéutica, un megagigante del poder. Las farmacéuticas ganan más que los vendedores de armas o la telecomunicación. La Lista Fortune (500 mayores empresas del mundo) de 2002 mostraba que los beneficios de las 10 mayores farmacéuticas superaban la suma de beneficios de las otras 490 empresas. Son los verdaderos dueños del mundo, y son feroces.

Ahora mismo estamos en medio de una de esas campañas. ¿No les choca la repentina obsesión científica que le ha entrado a nuestra, en general, acientífica sociedad para denunciar la homeopatía? Llevamos meses de un machaque tan orquestado y pertinaz que no puede ser casual. Me parece bien advertir del peligro de usar sólo homeopatía, pero alucina ver tanta furia contra una práctica barata y desde luego inocua, mientras que los muertos por efectos secundarios de las medicinas alopáticas son un goteo constante: en España triplican a las víctimas de tráfico. Cierto, la disolución de los supuestos principios homeopáticos es tan alta que parecería que los granos son simple azúcar. Pero aunque sólo fuera por el efecto placebo, servirían sin riesgo para mejorar la salud. Y sobre todo es que no soporto que estos laboratorios, que dedican el 90% de su presupuesto a enfermedades que sólo padece el 10% de la población mundial; que inventan dolencias para medicalizar a la gente (convertir a los tímidos en fóbicos sociales); que crean alarma para forrarse (el Tamiflú y la gripe A); que tienen más beneficios que los bancos; que ponen precios salvajes a los fármacos (el tratamiento contra la hepatitis C); que dicen que esos precios son para costear la investigación, cuando Gobiernos y consumidores les pagamos el 84% de la misma y los laboratorios dedican el 13% de su presupuesto a investigar y un 30%-35% a marketing (fuente: Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública / nuevatribuna.es)… Que esa gente se erija en adalid de la pureza científica, en fin, no es de recibo.

Rosa Montero, El País semanal, 4 de junio de 2017.

REFUTACIÓN DE ALFONSO LÓPEZ BORGOÑOZ ENVIADA A EL PAÍS.

A la atención de la Defensora del Lector de El País

Contactamos con usted en representación de ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico, asociación sin ánimo de lucro que promueve el uso de la razón y del pensamiento crítico frente a la credulidad ante las afirmaciones pseudocientíficas y paranormales.

Desde la fundación de nuestra asociación hemos trabajado para evitar que se asentaran en nuestra sociedad ideas basadas en nociones anticientíficas. Para mayor información puede consultar nuestra página web http://www.escepticos.es.

Desde el respeto a la libertad de opinión y de expresión, creemos que las personas que leen “El País” merecen el poder disponer de una información basada en datos científicos (que se puedan contrastar fácilmente, tal como tan a menudo publica su diario, con divulgadores científicos de primer nivel) que sirva para dar una réplica adecuada al artículo de ​Rosa Montero publicado este domingo 4 de junio de 2017 con el título ‘Consumidores engañados y cautivos’, en el que se recogen algunas afirmaciones que no son correctas y que pueden inducir a error.

En primer lugar, la ‘revolución verde’ de los años 50, y la labor entonces de Norman E. Borlaug, es anterior a la existencia de los transgénicos. De hecho, ninguna de las especies que menciona Rosa Montero es transgénica, ni siquiera hoy en día.

Por otra parte, ni haciendo un gran esfuerzo de imaginación podríamos adivinar a qué se refiere Rosa Montero cuando habla de glútenes nuevos que, según dice, “nuestro cuerpo no termina de reconocer”. El gluten es una proteína que de forma natural tienen muchos cereales, y es la responsable de la textura esponjosa de la masa. Afortunadamente, nuestro cuerpo suele tolerar bien el gluten, con la excepción de las personas que padecen celiaquía (mejor diagnosticada hoy que nunca) y cuyos males podrían verse aliviados con una variedad transgénica de trigo desarrollada en Andalucía por el Instituto de Agricultura Sostenible (CSIC) en 2015. Lamentablemente, las trabas legales impuestas a los transgénicos han impedido esta solución. Una lástima, y una oportunidad para una industria alimentaria que no deja de producir alimentos sin gluten, a los que califica publicitariamente de saludables, con lo que se ha producido una muy desaconsejable pauta de abandono del consumo de gluten por parte de personas no celiacas. El consumo de espelta no es una solución tampoco, pues tiene también un alto contenido en gluten que no es inocuo para quienes padecen celiaquía.

Afirmar sentirse mejor por comer o dejar de comer ciertos alimentos es una experiencia anecdótica y muy personal que no sirve para emitir diagnósticos útiles para todo el mundo ni aporta soluciones a problemas complejos.

Siguiendo con el texto de Rosa Montero, lo mismo sucede con el consumo de homeopatía. La misma no es objeto sólo de ataques recientes, sino que ha sido objeto de refutaciones serias recogidas en la literatura científica desde hace muchas décadas. Nuestra organización, con treinta años de existencia, lleva mucho tiempo exponiendo públicamente el problema que supone esa homeopatía que se introduce en las farmacias con una política agresiva de mercadotecnia. La homeopatía, igual que otras prácticas pseudocientíficas, puede alejar a los pacientes de los tratamientos que necesitan. Hemos visto recientemente su peor cara en la muerte de un niño por las complicaciones de una otitis media sin tratamiento médico, atendida sólo mediante homeopatía, la cual carece, no sólo de efectos secundarios, sino de ningún efecto ni eficacia terapéutica, siendo muy grave el abandono por su causa de terapias acreditadas basadas en productos medicinales avalados por ensayos clínicos contrastados.

Que la industria farmacéutica cometa actos reprochables (contra los que sin duda se debe trabajar también) no le resta ni pizca de efectividad a un antibiótico, ni se debilita por ello la acción, por ejemplo, de la capecitabina que toman los enfermos de cáncer. El mecanismo de acción de los medicamentos se debe a sus propiedades, y no a cuestiones de ética empresarial. Por eso son medicamentos, y no pociones mágicas ni bálsamos de Fierabrás. Solo hay que ver cuánto se invierte en I+D y cuánto tiempo se tarda en desarrollar un nuevo producto por una empresa farmacéutica y cuán poco por una de homeopatía para darse cuenta de que algo no cuadra. Hay que perseguir la eficacia en los tratamientos para mejorar la calidad de vida de las personas. Asimismo, hay que perseguir la ineficacia de las pseudoterapias, denunciando públicamente aquellas terapias que jamás han podido superar la más mínima prueba científica.

Las críticas, cuando no se sostienen sobre argumentos racionales, se caen por su propio peso. Que un problema como la celiaquía se despache con una teoría peregrina basada en un anacronismo es algo que un medio como El País no debería permitirse y que transmite una información incorrecta y muy peligrosa al amparo de la credibilidad de un medio de información como el suyo. Esperemos no tener que lamentar en el futuro casos como el mencionado de Italia.

ARP-SAPC trabaja de forma independiente. No recibimos ayudas ni subvenciones de ningún organismo público, ni de empresa privada alguna. Según sus posibilidades trata de informar y de aconsejar a las autoridades y a los medios de comunicación el promover el uso de la razón y de la cultura científica, y que traten en lo posible de evitar la divulgación de afirmaciones sobre terapias o sobre temas de salud en general que no hayan demostrado de forma científica ningún efecto de mejora en los pacientes. También sobre consumo, exigiendo que las afirmaciones al respecto también estén basadas en pruebas científicas que acrediten su veracidad.

Le agradecemos su atención de antemano y quedamos a su disposición, así como a la de la señora Montero, para ampliar o clarificar cualquier información.

Atentamente,

Alfonso López Borgoñoz

Presidente

ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico